Las calculadoras de carbono hicieron su debut en la década de 1990 como herramientas esenciales para medir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Estas herramientas inicialmente se dirigieron a grandes empresas y sectores industriales en países desarrollados. Con el tiempo, organizaciones como el Carbon Trust y el World Resources Institute estandarizaron y diversificaron estas metodologías, ampliando su uso a consumidores y pequeñas empresas para abordar la creciente preocupación global por el cambio climático.
En México, el viaje hacia una mayor sostenibilidad comenzó en 2007 con el Registro de Huella de Carbono, una plataforma voluntaria para medir y reportar emisiones. La Ley General de Cambio Climático de 2012 y el Real Decreto 163/2014 fortalecieron el marco regulatorio, aunque la medición seguía siendo mayormente opcional.
Recientemente, la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética ha introducido un cambio decisivo. Ahora, las empresas en México deben calcular, publicar y reducir sus emisiones de GEI. Este nuevo enfoque obligatorio alinea al país con las normativas internacionales, promoviendo una mayor transparencia y responsabilidad ambiental.
México ha visto un avance significativo en la agricultura con la adopción de la agricultura regenerativa. Este enfoque no solo busca aumentar la producción alimentaria, sino que también prioriza la restauración y protección del medio ambiente. La implementación de herramientas como las calculadoras de carbono es crucial, ya que al medir y reducir la huella de carbono ayuda a los agricultores a ser más sostenibles y competitivos en el mercado global.
Sin embargo, en el sector industrial, las calculadoras de carbono abordan otro desafío: la alta emisión de GEI. Las industrias deben enfrentar la tarea de medir y reducir sus emisiones en un contexto de regulaciones cada vez más estrictas. La nueva ley en México exige que las empresas industriales adopten prácticas más sostenibles y transparentes para mitigar su impacto ambiental.
Agricultura Regenerativa: Una Solución a Largo Plazo
La calculadora de la huella de carbono forma parte en la agricultura regenerativa porque mide el impacto ambiental de las prácticas agrícolas, permitiendo cuantificar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que resultan de técnicas sostenibles. Esta medición no solo valida los beneficios ambientales de la agricultura regenerativa, sino que también facilita el acceso a incentivos económicos y políticas de apoyo, además de comunicar eficazmente estos beneficios a consumidores y partes interesadas.
La agricultura regenerativa no solo busca la producción de alimentos, sino la restauración activa de los ecosistemas agrícolas.
Esta práctica se enfoca en:
- Mejorar la Salud del Suelo: A través de la captación de carbono, se fortalece la estructura y fertilidad del suelo, lo que aumenta su capacidad productiva.
- Aumentar la Biodiversidad: Implementando técnicas como la rotación de cultivos y el policultivo, se favorece un ecosistema más robusto y resiliente.
- Reducción de Emisiones: Minimiza las emisiones de gases de efecto invernadero al integrar prácticas agrícolas menos invasivas y más sostenibles.
“El primer paso es no cambiar el uso del suelo; debemos mantener los grandes depósitos de carbono, como bosques, por ejemplo, que además de prestar un servicio crítico al ecosistema ayudan a preservar la biodiversidad. El segundo es impulsar la adopción de mejores prácticas en el uso de los fertilizantes minerales; aplicar fuentes de nitrógeno más eficientes, tales como los nitratos, que permiten aumentar el rendimiento en cosecha y reducen el impacto medioambiental” Chrystel Monthean.
Las actividades agrícolas contribuyen con alrededor del 18.4% de las emisiones de gases de efecto invernadero, y el 52% de los suelos agrícolas se encuentran degradados. Para asegurar la eficacia de las prácticas de agricultura regenerativa, es fundamental comprender el problema, lo que implica conocer con precisión la cantidad de gases de efecto invernadero que emite un cultivo específico. Esto permitirá implementar acciones adecuadas para disminuir la huella de carbono.
¿Cómo la Calculadora de Carbono Impulsa la Agricultura Regenerativa?
- Medición Precisa del Impacto Ambiental: Con esta herramienta, los agricultores pueden medir sus emisiones de carbono y el potencial de secuestro en tiempo real. Esta medición precisa les permite identificar áreas de mejora y tomar decisiones estratégicas para optimizar sus prácticas.
- Acceso a Mercados de Carbono: Los agricultores que logran secuestrar carbono pueden beneficiarse económicamente al participar en mercados de créditos de carbono, donde pueden vender estos créditos a empresas que buscan compensar sus propias emisiones.
- Promoción de Prácticas Sostenibles: Al utilizar la calculadora de carbono, se fomenta la adopción de técnicas que no solo son sostenibles, sino que también contribuyen directamente a la mitigación del cambio climático.
Beneficios para la Industria
- Cumplimiento Regulatorio: Las regulaciones ambientales, tanto a nivel nacional como internacional, son cada vez más estrictas. La calculadora de carbono permite a las empresas cumplir con estos requisitos y evitar posibles sanciones, contribuyendo al cumplimiento normativo.
- Optimización Operativa: Identificar las áreas de alta emisión no solo permite reducir el impacto ambiental, sino también optimizar procesos, resultando en una disminución de costos operativos, particularmente en lo que respecta al consumo de energía.
- Mejora de la Reputación Corporativa: Las empresas que gestionan activamente su huella de carbono mejoran su reputación, respondiendo a la creciente demanda de consumidores, inversores y socios comerciales por prácticas sostenibles.
- Acceso a Nuevas Oportunidades Económicas: La participación en mercados de carbono abre nuevas oportunidades para las industrias, al permitir la venta de créditos de carbono y la inversión en proyectos de secuestro de carbono.
"Gracias a la calculadora de carbono, he podido reducir mi huella de carbono en un 30% mientras aumento la fertilidad de mis tierras. Esto no solo ha mejorado mis cultivos, sino que también ha abierto nuevas oportunidades económicas." –Agricultor Regenerativo en Jalisco
La aprobación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética en México cambia el enfoque voluntario de la medición de la huella de carbono, imponiendo la obligación a las empresas de calcular y publicar sus emisiones de gases de efecto invernadero. El Gobierno mexicano definirá en el plazo de un año qué tipo y tamaño de empresas estarán sujetas a esta obligación, así como los plazos y requisitos específicos.
Las empresas obligadas en México deberán elaborar un plan de reducción de emisiones a cinco años con objetivos cuantificables. Además, tendrán la opción de compensar voluntariamente su huella de carbono.
Esta ley también introduce modificaciones en la contratación pública y en el Real Decreto 163/2014, que estableció el registro de huella de carbono en el país. Aunque el registro era voluntario, se enfocaba en emisiones de alcance 1 y 2, pero ahora se hace cada vez más necesario incluir las emisiones de alcance 3 (emisiones indirectas en la cadena de valor), tal como lo exige la norma ISO 14064-1:2018 y la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Marco Legal en México: Regulación y Sostenibilidad
El Gobierno de México ha implementado diversas leyes y regulaciones que apoyan la sostenibilidad y el control de las emisiones de carbono en los sectores agrícola e industrial. Una de las leyes más relevantes es la Ley General de Cambio Climático (LGCC), promulgada en 2012, que establece un marco integral para la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero y la adaptación al cambio climático. Esta ley promueve la adopción de prácticas sostenibles, incluyendo la medición y reducción de la huella de carbono mediante herramientas como las calculadoras de carbono. También establece objetivos nacionales de reducción de emisiones y fomenta la participación en mercados de carbono, proporcionando un contexto regulatorio favorable para las industrias que buscan minimizar su impacto ambiental.
Otra ley importante es la Ley de Transición Energética, que busca reducir la dependencia de combustibles fósiles y fomentar el uso de energías renovables en todos los sectores, incluidos el agrícola e industrial. Esta ley complementa los esfuerzos de la LGCC al incentivar la adopción de tecnologías limpias que reducen las emisiones de carbono, permitiendo a las empresas no solo cumplir con las normativas, sino también optimizar sus procesos para ser más sostenibles y competitivas.
Las calculadoras de carbono representan una herramienta estratégica tanto en la agricultura como en la industria mexicana, impulsando la transición hacia un modelo de desarrollo más sostenible. Al integrar estas tecnologías, los sectores agrícola e industrial no solo reducen su impacto ambiental, sino que también aseguran un crecimiento económico responsable y duradero. En un país rico en recursos naturales y biodiversidad, la adopción de prácticas sostenibles no es solo una necesidad, sino una oportunidad para liderar el cambio hacia un futuro más verde y próspero.
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Referencias:
https://plantae.garden/la-huella-del-carbono-y-la-agricultura-de-precision/
CEPAL 2018; López et al. 2017. Pág. 31 de: http://www.fao.org/3/ca5508es/ca5508es.pdf
Diario Oficial de la Federación (DOF). https://www.dof.gob.mx/#gsc.tab=0
Instituto Mexicano de Normalización y Certificación A.C. (IMNC). https://imeec.org.mx/
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). https://www.gob.mx/semarnat
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