Las lluvias son un alivio para la producción de cultivos, pero también pueden traer problemas consigo. Estas llegan a aumentar la incidencia de plagas y la diseminación de enfermedades contagiosas. Además, generan escasez de alimentos y dificultan el movimiento de animales en áreas rurales.
Para evitar que los cultivos queden inundados tras fuertes lluvias, se recomienda cosechar temprano y eliminar los residuos, limpiar las canaletas y sistemas de drenaje, evitar el uso de maquinaria agrícola, aplicar agroquímicos de manera adecuada y sembrar en hileras para reducir la velocidad del agua.
Los daños físicos afectan principalmente a los cultivos a cielo abierto y pueden prevenirse con técnicas especiales de cultivo, como el uso de cobertores plásticos en invernaderos, microtúneles y macrotúneles, así como mallas sombra y antigranizo.
México dispone de 26.9 millones de hectáreas dedicadas al cultivo de una amplia variedad de productos, entre los cuales destacan el jitomate, aguacate, limón, chile verde, café, melón, sandía, papaya, caña, maíz, flor de nochebuena y cempasúchil, entre otros.
“Los huracanes tropicales son la catástrofe más extendida y dañina para los cultivos, no solo para acción del viento, sino también por las inundaciones.”
Las inundaciones que han dejado las intensas lluvias en el sureste de México, han dejado pérdida de miles de hectáreas de cultivos, principalmente de: plátano macho, café, plátano, papaya, mango, cacao y tabaco. La pérdida de cultivos puede generar múltiples consecuencias negativas, empezando en las pérdidas económicas de los agricultores, la disminución de la disponibilidad de productos agrícolas, llevando al aumento de precios en todo el país pues la oferta de alimentos es menor.
Las lluvias crean una oportunidad para usar bioestimulantes, estos productos aumentan el rendimiento al mejorar el balance hormonal de los cultivos, fortaleciendo las raíces y optimizando la absorción de agua y nutrientes.
En el contexto de la recuperación climática tras una severa sequía, estas estrategias ayudan al “reajuste ecofisiológico” de las plantas. Los especialistas destacan que la bioestimulación acelera la reparación interna de los cultivos, reanudando su crecimiento y deteniendo el desarrollo degenerativo causado por la falta de lluvias.
Mauricio Castillo, de Compo Expert, señaló que las raíces gravemente afectadas por la sequía, pueden ser reparadas y fortalecidas mediante bioestimulación, optimizando el balance hormonal y promoviendo el crecimiento de pelos radicales. Además, los microorganismos son capaces de ajustar las necesidades hídricas de la planta, incrementando la fotosíntesis, a inmovilizar los metales pesados y finalmente a aumentar los rendimientos de los cultivos.
Tipos de Bioestimulantes y su aplicación:
- Bioestimulantes a base de aminoácidos y péptidos: Mejoran la síntesis de proteínas y enzimas, manteniendo un metabolismo activo en las plantas y estimulando la producción de compuestos protectores que regulan el equilibrio osmótico y reducen el estrés hídrico.
- Bioestimulantes a base de algas y plantas: Contienen compuestos que retienen la humedad en el suelo y los tejidos de las plantas, reduciendo la transpiración. Extractos como el de Ascophyllum nodosum son particularmente efectivos, promoviendo el crecimiento y mejorando la capacidad de retención de humedad.
- Bioestimulantes a base de ácidos húmicos y fúlvicos: Retienen agua y mejoran la estructura del suelo, fomentando sistemas radiculares fuertes. También activan mecanismos de defensa en las plantas, como la producción de proteínas protectoras contra el estrés.
Los bioestimulantes deben acompañarse con nutrición de elementos como nitrógeno, fósforo o azufre, más microelementos; obteniendo un menor gasto energético de la planta y una recuperación general más rápida.
En términos fisiológicos, la bioestimulación combinado con anti estresantes ayuda a frenar el deterioro acelerado del cultivo si el estrés ya ocurrió y prepara mejor a las plantas para enfrentar futuros eventos estresantes.
El uso de bioestimulantes en los cultivos es crucial para mejorar la resistencia y recuperación de las plantas ante condiciones adversas, como las inundaciones. Estos productos fortalecen las raíces, optimizan la absorción de agua y nutrientes, y equilibran el balance hormonal, permitiendo a las plantas enfrentar y recuperarse de eventos de estrés hídrico de manera más eficaz.
¿Cómo contribuyen los bioestimulantes al fortalecimiento de las raíces y la absorción de nutrientes en los cultivos?, ¿cómo podrías proteger a los cultivos de las inundaciones parte de los bioestimulantes?
Referencias:
SADER. (s/f). Impide que tus cultivos sean afectados por la lluvia. gob.mx. Recuperado el 30 de julio de 2024, de https://www.gob.mx/agricultura/es/articulos/impide-que-tus-cultivos-sean-afectados-por-la-lluvia
Olmos, L. M. (2024). Bioestimulantes: una solución contra el estrés hídrico en la agricultura. Tecnologia Hortícola; Tecnología Hortícola. https://www.tecnologiahorticola.com/bioestimulantes-solucion-estres-hidrico-agricultura/
los bioestimulantes ayudan a los cultivos en condiciones climáticas adversas. (2018). Revista InfoAgro México. https://mexico.infoagro.com/los-bioestimulantes-ayudan-a-los-cultivos-en-condiciones-climaticas-adversas
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“Bioestimulantes orgánicos ¿cómo pueden ayudar con el estrés hídrico?”
(As) Arsénico en suelo y agua